domingo, 13 de marzo de 2016

El efecto bumerán

La práctica de las virtudes produce felicidad. La.práctica de los defectos.me.daña. No hay forma de precticar lo correcto sin que me beneficie, ni de que practique lo incorrecto y me dañe. Por muy bien que esconda mis actos de mal juicio y piense que me he salido con la mía, las consecuencias a nivel espiritual no dejarán de cumplirse. Muchos no logran hacer la relación entre su infelicidad y las acciones enfermas que han cometido y la han provocado. No es posible deshacerse de ella con más acciones enfermas. El remedio es un cambio de actitud. Si no lo hago, el resultado será continuar cosechando desgracias, aunque oculte mis culpas. No voy a salvarme del efecto bumerán.

viernes, 4 de marzo de 2016

La práctica la fe produce más fe

No me parece lógico que un banco me dé un préstamo y cuando me cobre, le pida que me dé la cuota para pagarle. O sea no hay ningún costo de mi parte. Creo que es lo mismo cuando se pide fe a un Poder Superior. Precisamente él quiere que por convicción propia ponga confiadamente todo en sus manos, porque él hará lo mejor aunque sus decisiones no sean de mi gusto. La fe aumenta cuando la practico y veo su efectividad. La literatura dice que basta abrir un poco el puño y los milagros.empiezan a ocurrir. Y yo le agregaría que al ver los milagros, nos vamos animando a abrirlo cada vez más. ¿Queremos fe? ¡Practiquémosla!

miércoles, 2 de marzo de 2016

Responsabilidad irresponsable

Dando el mensaje en un grupo de A.A. comentaba que en Al-Anon, lejos de enseñar a tolerar lo intolerable, se anima a poner límites al alcohólico y a permitir que sufra las consecuencias de sus actos. Uno de los doble A dijo fuertemente y con entusiasmo "¡Así es! ¡Que asuma su responsabilidad!" Y es que los mismos miembros de A.A. saben que para estimular al alcohólico para que acepte su problema y haga algo al respecto, hay que dejarlo que enfrente sus responsabilidades. Se le puede apoyar pero nunca asumir lo que él debe y puede hacer. Hacerlo sería un acto irrresponsable aunque nos muevan buenas intenciones, que como dice la literatura, pueden causar más daño que el mismo alcoholismo.

Hay gente que cree que asumir las responsabilidades de otro la hace doblemente responsable. La verdad es que es doblemente irresponsable porque injusta consigo misma y con el otro.

domingo, 28 de febrero de 2016

Restauración espiritual



Al finalizar la reunión de la semana pasada en el grupo al que normalmente asisto, me di cuenta de una reunión de aniversario del grupo de A.A. de mi comunidad. Disfruto esas reuniones y aprendo mucho de las experiencias de los dobles A, por lo que decidí asistir junto con dos de mis compañeras. Tras la bienvenida se le  cedió un espacio al grupo Al-Anon que se reúne en ese mismo local para que trasmitiera su mensaje. Por motivos de horario no puedo asistir a ese grupo, pero conocía a la compañera que se levantó para dirigirse a la tribuna. Fue una sorpresa porque llevaba poco tiempo en el programa y no esperaba que fuera a dar el mensaje, mucho menos tan bien como lo hizo.

Otra vez quedo de manifiesto que la práctica del programa produce cambios portentosos. Se notaba en mi compañera una gran restauración interior que no pensé fuera lograr tan pronto. El verla dar testimonio del cambio que ha experimentado me tomó por sorpresa. Solo verla parada delante de tanta gente hablando con tanta seguridad y alegría, trasmitía con fuerza que algo importante había sucedido en su vida. Me pareció muy atractiva su forma de promocionar el programa y espero que también le haya parecido atractiva a los asistentes, y eso se traduzca en nuevos miembros.

No dejan de asombrarme los cambios tan radicales que pueden lograr las personas cuando se deciden a hacerlo y tienen la guía adecuada. El cambio en mí también ha sido grande y confío en que siempre seguirá teniendo un impacto positivo. La vivencia de los principios no es una medicina que se toma para un alivio temporal, sino el alimento diario que nutre al espíritu para estar permanentemente fuerte. No es algo para de vez en cuando, sino para toda la vida.

C.G.

Fe es confianza, no desafío

Mi Poder Superior sabe lo que hace sino no sería un poder superior. Por eso puedo tener confianza en que las cosas marcharán cómo debe de ser aunque no salgan como yo esperaba. Ya muchas veces me ha dejado con la boca callada al mostrarme una solución mejor a la que yo le exigía y me parecía a todas luces la más conveniente. En vez de manifestar mi fe imponiéndole desafíos al Dios de mi entendimiento, le dejo las cosas en sus manos sabiendo que hará lo mejor. Esa confianza quedará de manifiesto con la serenidad que me da el saber que no podría quedar en mejores manos. La prueba de mi fe es mi serenidad.

viernes, 26 de febrero de 2016

Poco a poco pero constante

Dice la literatura "hazlo con calma pero hazlo". No me puedo engañar diciendo que haré el cambio "algún día" que nunca llega, porque siempre tengo una buena excusa para seguir haciendo lo mismo.

Cultivando la fe

En momentos de crisis queremos hacer un gran retiro de fe y gozar la serenidad que ella trae, pero nuestra bóveda está vacía. No hemos hecho los depósitos para tener la fe suficiente que nos urge en esos momentos. La literatura nos dice que la fe llega a través de la práctica y esa práctica debe ser periódica. La fe se cultiva antes de que lleguen las crisis.